jueves, 31 de diciembre de 2009

Adios caduco 2009

Otro año se muere, otro año se va, otra maldita noche de desenfreno, una noche de fiesta, de locura, de felicidad bañada en lujurioso alcohol, otra noche triste, melancólica, otra noche vacía. Como cada 31 de Diciembre deseo que pase cuanto antes el tiempo de sobriedad, la víspera a la espera de que mi mente se evada de la tradicional imagen de mi padre tirado en el sofá, de los recuerdos que martillean mi la cabeza, de los que ya no están, de los finales de años oscuros que no quiero que se repitan nunca mas.

Deseo sin fe, casi sin esperanza, que lo que me depare este nuevo año me convierta en una persona un poco distinta, quiero curarme de mis defectos, quiero hacer daño a los que lastimaron, quiero sonreír mas a menudo y disfrutar mas de las pequeñas cosas, quiero luchar contra todo lo que no acepto, aprovechar las oportunidades y gozar de mi existencia.

¿Deseare feliz año por compromiso como todos solemos hacer?, una simple frase echa, como una tradición... poca gente desea nada por nadie que no sean si mismos, yo creo que empiezo a reconocerlo... hoy voy a tratar de vencer mi negatividad, hoy intentare desear de corazón felicidad a la gente, por un mundo nuevo, que un mágico amanecer nos de un año distinto, un año bañado por solidaridad entre las personas, con un espíritu combatido, con cojones para pedir los que nos pertenece y olvidar el sucio conformismo... permitidme comenzar con los presentes.

Feliz año nuevo compañeros.

martes, 22 de diciembre de 2009

Prologo: El Comienzo (II)

NOTA: Esto es algo que escribí hace un tiempo y que nunca terminé, sin embargo quizas ahora y con el tiempo si lo aga, no busqueis aquí dobles sentidos, metaforas ni nada parecido, simplemente un texto con el que disfrutar, dejemos de lado los susurros agonicos por un día.

Prólogo: El Comienzo (II)


    Que travesía más maravillosa. Si amigos, me encantó el agua del mar salpicándome la cara, la brisa marina y sobretodo la compañía. Me encontré en el barco con otros tres aventureros, uno de ellos, del que no recuerdo el nombre, nos comentaba cosas del nuevo mundo a los que nunca lo habíamos visto. Yo, en esa época, apenas unas horas después de comenzar mi aventura, era aún muy débil, tenía poca experiencia en el combate y él al percatarse de tal cosa me dio a entender, con sabias palabras, que me había precipitado. La culpa de mi precipitación como le expliqué, la tenía una elfa oscura preciosa llamada Skakuashi que me esperaba en Gludio, amiga del sigilo, portadora de una daga, arma mortal si su dueño es un experto en su manejo.

     El viaje no fue largo y antes de darme cuenta habíamos llegado a puerto. La sensación de verme en el continente fue fantástica, algo tan grande para explorar casi daba miedo. Gludin, ciudad desértica como pocas, siempre lo ha sido y siempre lo será, fue mi primera parada.
Aunque mi estancia en ella no fue demasiado larga, un paseo por su emblemática plaza, correr de aquí para allá por sus largas callejuelas y poco después ya estaba en mundo abierto, buscando alguna alimaña con la que entrenar. Me hizo ilusión ver a mi primer enano junto a mi primer orco en aquel nuevo mundo, desesperado les pregunté donde podría ir a mejorar mi técnica, definitivamente no había sido buena idea ponerme a luchar nada más desembarcar... Poco antes de ese encuentro, me había visto entre la vida y la muerte frente a una enorme araña. Aún algunas noches al cerrar los ojos veo aquellas enormes patas persiguiéndome, clavándose en mi espalda justo antes de caer muerto. Que dolor tan espantoso me hizo sentir aquella colosal bestia, su veneno aún recorre mis venas quemándome por dentro.
     Aquellos guerreros me recomendaron visitar tierras de elfos, un lugar bastante lejano de donde nos encontrábamos, pero hacia donde tenía que
partir irremediablemente... Y solo puedo decir que mereció la pena, el largo viaje no exento de anécdotas, la contienda con esa malévola araña, el abandonar a mi joven amada... Mereció la pena.
     Dark Elven Forest me acogió con las puertas abiertas... me hice un hombre en sus tierras y se convirtió en mi verdadera patria. Su gente siempre se portó maravillosamente bien con migo. Los elfos oscuros se convirtieron en mis amigos y compañeros de batalla, aceptando un humano como uno más entre los suyos.
     No sé que fue de todos ellos, imagino que algunos fueron abatidos por asesinos de Gludio o Dion, otros muertos más allá de Death Pass, o incluso más lejos... pero por lo menos dos perduraron mucho tiempo; mi compañero Boix, con el que me encontré innumerables veces por el reino, y mi hermano Sparto, con el que aún tengo contacto muy de vez en cuando, ahora con forma humana. Sus poderes de ocultismo cambiaron su raza oscura por la de un guerrero como yo. Joven luchador pero poco constante, cuando marcha, pasan meses que no sé nada de él hasta que un día, sin previo aviso, me lo cruzo por algún camino del territorio de Girand o Dion.

     No me olvidé de aquella elfa que aguradaba mi visita. Shakuhachi me esperaba en Gludio, en el último día de aquella segunda crónica caótica. ¡cuanta gente!, no entendía quienes eran aquellos asesinos, pero mataban sin compasión a todos los visitantes de aquella pequeña localidad, mientras, el resto de la gente del lugar organizaban escuadrones de batalla para impedirles seguir atacando a pobres guerreros como yo sin experiencia... aquel día, un grupo de no menos de cinco asesinos la emprendieron con migo y podréis imaginar como termine ante sus acometidas... Además, no solo tuve problemas con esos malditos hombres y elfos... también, por no medir bien mis palabras ante otra elfa oscura, de tersa piel negra, pelo largo ensombrecido como la misma noche y curvas sensuales, me vi derrotado a sus pies, como también me vi derrotado, no podríamos olvidarnos de ello, por osos en aquella enorme explanada. Aprendí con tantos golpes que efectivamente ese aún no era mi lugar he hice caso a la recomendación que me había echo aquel enano acompañado por su singular pareja, el fuerte orco; me marché al bosque oscuro.

martes, 8 de diciembre de 2009

Prologo: El Comienzo (I)

NOTA: Esto es algo que escribí hace un tiempo y que nunca terminé, sin embargo quizas ahora y con el tiempo si lo aga, no busqueis aquí dobles sentidos, metaforas ni nada parecido, simplemente un texto con el que disfrutar, dejemos de lado los susurros agonicos por un día.

Prólogo: El Comienzo (I)



    Soy, por lo menos era, un honrado ciudadano del reino de Aden, natural de Talking Island, guerrero de los de verdad, de los que han vivido las penurias siempre fieles a su identidad. Miles de criaturas han caído bajo mis espadas en cientos de aventuras, he recorrido mares, desiertos, llanuras, tenebrosas cuevas... he mirado a demonios a los ojos sin pestañear, he tomado castillos y asesinado hombres... He sido un gladiador en todos los aspectos, me han abatido incontables veces, viendo como mi armadura se hacia añicos ante los poderes ocultos de los místicos magos. Me han herido con espadas, flechas, dagas e incontables armas de batalla. Tengo la sensación de haber muerto tantas veces... pero siempre haber resurgido a la vida.
      Nunca he necesitado un simple bastón de mago, ellos jamás llegarán a entender fuera de sus libros de ciencias ocultas lo que es sentirse vivo, notar como cercenas la carne cuando con tu espada y solo la fuerza de tu brazo golpeas a una de esas malditas criaturas que dios sabe quien, abra sembrado en esta hermosa tierra.

     Sin embargo no siempre fui así, no, yo me crié como un niño feliz, uno de esos que no se ven en la arquitectónica Girand, la acoraza Oren o majestuosa Aden. Yo nací en aquella Isla olvidada por todos, separado del gran reino, cobijada en el territorio más tranquilo de Gludio. Crecí mirando el mar, soñando con vivir aventuras allá donde los grandes barcos de vela iban y venían cada día. ¡Como se me ponía la piel de gallina cada vez que ojeaba el interior del Warrior Guild y veía a aquellos enormes caballeros, con sus armaduras forjadas de algún material milenario, construidas por los valientes enanos que tanto admiro, tan juerguistas y al mismo tiempo malhumorados!.

     Por desgracia me vi solo a una edad temprana, pues mi padre era un valeroso guerrero y murió en combate allá en el oscuro territorio de Elmore, más allá del propio Aden, un lugar en el que muy pocos se atreven a aventurarse. Decidí al saber la noticia emprender un camino peligroso pero osado, en el que poco a poco andaría todas aquellas tierras que recorrió mi progenitor, contribuyendo a la historia del mundo de alguna manera, formando parte de algún ejercito, sintiendo todo aquello con lo que los niños sueñan pero solo los hombres experimentan.

     Mi primera vez... recuerdo mi primera vez, todos la recordamos, ¿no?, aquel pequeño ser, aquella sucia bestia que se arrastraba por el suelo cazando cucarachas o ratas, prácticamente ciega, Gremmlin llamado por los viejos del lugar, bichos que al parecer en otra época fueron mágicas criaturas condenadas por algún dios a vivir en ese cuerpo por su avaricia con el oro y las mujeres..
     Rápido, sin un solo movimiento en falso clave mi espada en una de esas criaturas, con mirada firme recibí los golpes agonizantes que el bicho trataba de darme para defenderse, ante la aprobaciónde mis primeros maestros en el arte de la batalla.
Maté una tras otra orgullo y placer, la sonrisa que exhibía mientras las abatía os prometo que os hubiera atemorizado. cuando me rodeé de cuerpos muertos sentí un gozo, un placer que desconocía y casi me asustaba. Exterminé a decenas de aquellas bestias hasta que mi sed de muerte, me obligó a buscar un enemigo mayor.

     Mis maestros me hablaron de lobos y zorrillos que formaban una plaga por las afueras de mi querido pueblo, y me alentaron a que matarlos sería estupendo, no solo para mejorar mi pose de batalla, o el agarre de la empuñadura, si no también, para ayudar a todos mis conocidos y amigos que llevaban tiempo sufriendo el pillaje de estos mamíferos. Eran animales pacíficos, pequeños ladrones que robaban comida a los humanos o en el peor de los casos se comían al ganado...
     

    Estuve poco tiempo en la pequeña isla, me fui de ella prometiendo volver a aquella bonita humana, la que me compró mi billete para el barco que me llevaría a la ciudad portuaria de Gludin. Fue una despedida dulce, ella era lo más parecido a un amor que había tenido en mi adolescencia. Podría haberme quedado más tiempo en la isla y así me hubiera preparado mejor física y mentalmente en el arte del guerrero. De haber actuado así, mi llegada al continente hubiera sido mucho más fácil... Y es que mi nivel de batalla era muy bajo cuando partí, cosa que me costó algunos quebraderos de cabeza. A veces me pregunto si hubiera sido más feliz allá en Talking esos primeros meses de lucha. Algo que me cuesta creer, superar mi maravillosa y nostálgica etapa en Dark Elven Village no hubiera sido fácil.

     Marché demasiado pronto, pero como le prometí a aquella joven volví años después, convertido en todo un guerrero. Fue una lástima que ella no pudiera verme nunca más.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Historia de época

Los 8 hombres trajeados fueron tomando asiento en la gran mesa ovalada de madera clara, butacas de terciopelo de color oscuro en una espaciosa habitación de paredes negras decoradas con el arte gótico de mediados del siglo XIII, a través de enormes ventanales antiguos se podía observar fuera el mundo, bajo una tormenta otoñal de cielos oscuros y bajo este, un paisaje desolador, desertificado, con algunos raquíticos árboles que han perdido su traje primaveral de verdor. A lo lejos columnas de humo y gritos.

Comienzan los diálogos, la toma de decisiones, papeles sobre la mesa, sonrisas amistosas, falsedad e hipocresía. Agresividad a manos de estos 8 genocidas que en esta reunión se reparten el poder territorial donde cometer su atroces crímenes, jactándose en la conversación de sus riquezas arrebatadas a sus pobres y sumisos esclavos.

Pactan una hoja de ruta en la que se incluyen nuevos campos de exterminio, cambian algunas zonas donde cometer extorsión, se reparten algunos sucios negocios y obvian por completo destinar algo de su dinero a amparar a los que fuera mueren de hambre. Por otro lado, miraran para otro lado a cambio de sobornos cuando algunos de sus lacayos cometan a su vez crímenes, reduzcan a cenizas algún bosque o extingan alguna raza.

La reunión de negocios llega a su fin y comienza la cena, platos de parrillada, fiel imagen de los banquetes de siglos pasados, medievales, grasa en las caras y manos de cada uno de los ocho hombres que se han retirado sus trajes y ahora beben y alzan la voz cual plebeyos, algunas mujeres de la mala vida en la sala para satisfacer sus mas oscuros deseos.

Fuera del edificio la gente mata y muere en alguna guerra lejana con las armas que estos ocho jefes les han vendido a cambio de un dinero que no pueden pagar, logrando de esta forma tenerlos en sus manos gracias al endeudamiento, la hambruna invade territorios que aún no son rentables y los que lo son tambien, enfermedades que arrasan cientos de miles de vidas diarias y que jamás serán curadas sin un precio económico justo que llene aún más los bolsillos de estos señores, fuera existe un sufrimiento sin igual que jamás podríais imaginar ni aunque ahora, de repente te importase.

Termina el espacio que en la agenda tenían estos señores feudales de época para la reunión y bajan por las escaleras de las cámaras y los flashes, poco importa los que a algunos metros han luchado contra ellos, los que incluso han muerto en las calles a manos de su ejercito privado, sus sonrisas son perfectas para rellenar más y más portadas de periódicos, próximamente, en alguna otra ciudad del mundo continuara esta historia sin final, mientras lanzaremos un grito desgarrador de odio contra las cumbres asesinas de los poderosos.

Hoy y siempre anti-G8 (o G-20), hoy y siempre black block.

sábado, 31 de octubre de 2009

Rendición

Las bestias te acechan en tu inmensa penumbra y te has sometido a la pena y la desdicha absoluta, por fin decidiste que no lo podías soportar más, es el día en que termina el espectáculo dantesco de tu vida y caminas en el sendero oscuro de los anti-todo hacia el macabro precipicio que pondrá fin a toda esta locura.

Te has unido al lento caminar de la cola que se precipita en el abismo junto a miles de otras almas malditas, sin creer en esperanzas que ya no existen, sin maldad ni bondad, solo sombras que se tiran a los brazos de la muerte.

Paisaje oscuro inexpresivo del que nadie se percata, solo cabezas gachas y lágrimas vacías, sin sentido, rendidos. Ärboles sin su verdor característico, de negras maderas, flores sin pétalos, marchitas, ocres malditos, hipocresía, absolutismo, incoherencia, terquedad, heridas de muerte.

Cuanto más te acercas tu vida carece más de sentido, desperdiciándola en silencio asumiendo la irrealidad, así cuando al final miras al vacío, justo antes de lanzarte al suicidio un grito desgarrador acompañando a tu lamento inagotable te empuja al fin.

-No saltes, no saltes, por favor no saltes, lucha, grita, blasfema, odia, pero vive, sin rendición, sufre, llora pero levanta la cabeza, trincha con fuerza los dientes, mata, golpea, desahógate, usa la violencia, no importa que hagas, pero sal adelante, coje mi mano, yo no te soltare, pero no saltes, no saltes te pido, no saltes o me arrastraras con tigo y te prometo que yo no me dejare caer, venceré a la gravedad y si es preciso desgarrare los músculos de mi espalda para que me broten alas con las que sobrevolaré el pesar de los caídos, te sacare de allí volando y te llevare al cielo mismo donde todo es azul y hermoso, aprieta fuerte mi mano mírame a mis ojos negros y caminemos juntos contra la corriente.

jueves, 22 de octubre de 2009

Reflejos

En el otro lado del espejo que tengo delante las cosas son muy diferentes, las lágrimas habituales en mis ojos se reflejan como sonrisas, en él veo mi rostro deformado con juventud perfecta, donde solo tengo frustración se me muestra felicidad.

Todos arden en deseos de cruzar al otro lado del reflejo, atravesar esta ventana maravillosa donde te da la bienvenida un sonido celestial, aquel mundo me reclama pero por alguna razón yo sigo sin cruzar y quedo aquí, en este mugriento mundo, donde los libros y conocimientos son mi única compañía durante un tiempo eterno.

Pasan los años pero siempre estoy atento, veo todo lo que ocurre en ese otro lado tan hermoso, tan cercano y lejano al mismo tiempo, tan mentiroso, miserable... He decidido que no voy a cruzar porque se que todas las imágenes que veo en él son falsas y yo no me quiero engañar a mismo, soy feliz sabiendo que mi infelicidad es sincera y pura, porque se que los que de vez en cuando se pasan por mi mundo o lo habitan con migo son personas de verdad, con corazón, no hipócritas que buscan una belleza carente de sentido.

Aunque debo de reconocer que si, es cierto, alguna vez me pregunté como se me vería desde el otro lado, pensé que me gustaría, que sería más fácil verlo todo con esos ojos azules casi cristalinos de mi reflejo, llegue a lamentarme por no cruzar, llegue a desearlo pero nunca proponérmelo de verdad. Ahora sin embargo me siento afortunado porque se que mirando por esa ventana a la otra realidad lo único que veo son mentiras y yo soy real, la desgracia es satisfacción, es una mente despierta, es personalidad, inteligencía, buscar algo más, algo superior, algo místico diría yo.

Todo lo incorrecto, lo subversivo que me rodea es realmente algo hermoso, aunque tenga esta pútrida apariencia y poca gente lo vea.

martes, 13 de octubre de 2009

Agónica avaricia

Todo a muerto, ya nada queda, todo es absurdo, solo queda locura, locura genocida que asesina todo lo bello. Absolutismo bestial a manos de un solo dios, demoníaco como el solo, dictador inigualable de nuestro planeta al que todos amamos y deseamos sobre todas las cosas, culpable de los deseos más oscuros de la raza humana, instigador de asesinatos, violentas masacres y exterminios. La avaricia suprema tomando forma y así ser omnipresente en todo el mundo, en todas las casas, en todos los bolsillos, colonizador de todos los rincones del nuestro planeta.

Culpable de que la gente selle sus ojos voluntariamente, del egoísmo elevado a su máxima potencia, apartando la mirada ante la suprema miseria que los rodea, sentimientos despreciables, cabezas llenas de basura y consumismo, amantes de lo nuevo, de lo caro, de lo exótico... Triste realidad que nos arrastra a un vacío de mentes ausentes, una espiral de sin razón espiritual dominado por ansias de poseer, materialismo.

Cruda realidad que nos golpea mientras continuamos con ojos cerrados, pues todos, todos somos culpables del hambre, de las guerras, de los abusos, de la desnutrición, de la explotación, del mercado libre, del brutal capitalismo, todos somos sucia escoria. Todos somos encubridores con nuestro silencio, mientras el único dios existente nos aplasta y devora vorazmente nuestras almas malditas.

jueves, 8 de octubre de 2009

Armas inteligentes

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—Sobre la grieta de la llanura Thompson están ubicados los rebeldes señor —informó el androide al general de las fuerzas armadas.
—¿Cuantos son?—No demasiados señor; el hambre ha hecho mella en ellos y muchos ya se han rendido o han perecido.
—Quiero un número maldita sea.
—No lo sabemos con total seguridad, doce mil, quizás quince mil...
El hombre de las condecoraciones guardó silencio un momento y pensó detenidamente posibles opciones, estrategias de guerra para atacar inmediatamente a los enemigos del imperio. Suspiró y decidido informó al ser mecánico que tenía frente a sí.
—Prepare los arsenales X-r201, X-r202 y X-r203. Daremos fin a esta guerra de una vez por todas—Pero señor —replicó el ser metálico—, será una carnicería, romperíamos muchas leyes coloniales contra los derechos de los seres vivos; recuerde que los nativos de este planeta son pluricelulares complejos con una inteligencia de 120 en la escala Megier.
—¡No me importa! —bramó el general—. ¡Las leyes están hechas para romperlas! Y esta absurda guerra, esta maldita sublevación, esta durando demasiado tiempo. Así que ejecute mi orden, terminemos con esto y volvamos a casa de una vez, usted es una máquina, que digo máquina, ¡usted es un arma, un arma inteligente!, acate mis ordenes y no ose refutarlas
Inmediatamente el soldado mecánico marchó hacía la zona donde estaban las armas nucleares de la gran nave, donde activaría el protocolo X-r201-205; una serie de los misiles atómicos más destructivos jamás creados. Eran sumamente peligrosos, tanto que no podían ser accionados a distancia; solo desde un pequeño cuadro de manos justo donde se albergaban se podía accionar el mecanismo de disparo, y tan solo dos androides en el mundo podían activarlos. Androides que solo obedecían ordenes de los grandes generales del ejercito.
La nave era tan grande que el camino entre la sala principal de guerra hasta el lugar de lanzamiento era bastante largo, lo suficiente para que todos los circuitos del interior del androide; su memoria, los procesadores y demás mecanismos pudieran procesar la información de lo que acababa de suceder a máxima velocidad, repasar las ordenes, las consecuencias... etc.
El androide accionó el mecanismo y tras esto se puso en contacto con los oficiales y el general al mando por los circuitos internos de comunicación que poseía.
—Orden ejecutada señor, los misiles implosionarán en dos minutos.
—¿Por qué no he recibido aún la ruta y lugar de impacto?
—No hay ruta señor
—¿Como?
—Los misiles implosionaran, pero lo haran aquí, sin necesidad de ser lanzados
—¡¿como?! ¡¿Que as hecho?!
—Lo lamento señor, pero solo he hecho lo correcto. No soy un simple soldado humano que cumpla cualquier orden sin pensar. Como usted mismo a dicho, soy un arma, soy realmente el primer arma inteligente que jamás se halla creado y como tal destruiré lo que realmente merece ser destruido.

martes, 6 de octubre de 2009

Recorriendo África


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Nuestro viaje comienza en Mali, en un pequeño poblado llamado Segou que crece a orillas del Níger. Calles sin asfaltar de viviendas pequeñas, casi chabolas donde el sida y el hambre reinan como únicos dioses en los que la gente debe creer, los dioses de la muerte. Lugar donde entre miseria crecen las ilusiones, las esperanzas, las alegrías y pesares, las sonrisas sinceras, lugar de aventureros, pero no de aventuras como las que nos presenta el cine de Hollywood, estas son aventuras de verdad.
Recorriendo este gran país continuamos hacia Bamako, la capital, no es muy diferente de nuestro lugar de partida, salvo por el tamaño, el color rojizo de la tierra de las calles y una zona céntrica algo más bonita, ideada para los turistas que vienen a contemplar la maravillosa África.
Seguimos hacia Senegal por zonas de selvas salvajes, donde igualmente la miseria abunda. Animales exóticos, el recuerdo de alguna guerra olvidada, plantas de una belleza sin igual y expediciones de national Geographic. Así llegamos a Mauritania al borde del gran Atlántico, no es recomendable cruzar el desierto hacia Argelia en esta época del año, aunque muchos los intentan igualmente; nosotros tomaremos el camino más largo.
Paramos antes de llegar a Marruecos en Atar, ¿como podría describir esta población? imaginad la gran Persia en medio del desierto, con chozas de piedra, algún mercadillo y mucha, mucha calor. Tal vez el Egipto antiguo, en los barrios donde vivían los trabajadores de las grandes pirámides... Imaginad algo parecido pero no igual, pues aquellos fueron grandes imperios de riquezas y poder, y en Mauritania abunda todo lo contrario.
Poco a poco cruzamos el Sahara marroquí y llegamos a las costas del estrecho,; aquí podemos descansar un tiempo en algún campamento con gente agradable que a protagonizado también peligrosos viajes, donde han vivido experiencias y disfrutado de anécdotas dignas de ser contadas. Aquí se apiñan malviviendo muchísimas personas, hombres y mujeres. Aquí como en Segou se amontonan los sueños, las esperanzas y la desesperación de muchísimas vidas humanas.
Tras tantos kilómetros por fin damos el salto a Europa, el tan ansiado paraíso de las oportunidades, nerviosismo y ganas de emprender la travesía... por desgracia, en mitad del mar oscuro, con un frío intenso, tras varios días de navegación, termina súbitamente esta historia, finalmente flotamos sobre el mar, y las olas arrastran nuestros cuerpos muertos.

domingo, 4 de octubre de 2009

Escapando al despertar

La desesperación acompañaba a los jadeos, y a estos el sudor que resbalaba por su frente hasta caer al suelo desde su cara. Tragó saliva un momento para poner en orden su cabeza y de paso intentó aguantar la respiración, no podía ser descubierto porque si lo encontraban moriría.

Por un momento comenzó a sollozar, ¿por que le tenía que pasar esto a él?. Se seco de lágrimas los ojos con sus manos temblorosas y apretó contra su pecho el arma que tenia cargada, aun humeante y que acababa de disparar. Se concentro en el olor a pólvora que entraba hacía sus pulmones y se acordó de sus tardes de cacería, con esa misma escopeta. En aquellas ocasiones le divertía matar, el olor a carne quemada, la posterior cena del animal muerto con su familia, la felicidad bañada en sangre... Cerro los ojos y deseo con todas sus fuerzas estar en el coto privado, con su sombrero y sus pantalones de camuflaje, con su cacheta llena de bolsillos con todo lo necesario para el deporte.

Cuando abrió los ojos la oscuridad volvió a cubrirle, se encontraba detrás de una mesa de madera antigua y gastada por el tiempo que el mismo había tumbado con las patas en dirección a aquel que perseguía su vida, frente a él se encontraba una ventana, único lugar por el que entraba la luz lunar que fuera bañaba el campo. Estaba abierta... pensó en escapar.

Un instante después se precipito desde el segundo piso, su tobillo recibió el duro golpe de la caída, el miedo era tal que su sistema nervioso pudo obviar momentaneamente el pinchazo agudo de dolor para poder correr hacía el interior de una zona boscosa de encinas, romero y algún que otro arbusto pequeño. Mientras se alejaba de la pequeña casa su respiración se intensificaba, y cada vez que inspiraba o espiraba de su garganta se podía oír como un quejido fiel muestra de toda la angustia que lo atosigaba.

Pero... ¿De que o quien estaba huyendo?, era un extraña situación, aún no se había dado realmente cuenta de quien era el que tras él portaba el arma, no se había parado a repasar cada uno de los acontecimientos que habían precedido aquella persecución y bien sabia dios -Se dijo- no era el momento de hacerlo.

Os comentare que ante nosotros nos encontramos con un hombre normal y corriente, aunque bien podría tratarse de una mujer, era una persona adulta, de no mas de treinta años, con un trabajo vulgar, un coche normal con el que tenía que pasar la revisión en los próximos días. Adicto a los placeres de la vida, como el tabaco, el alcohol, la televisión, el fútbol o quizás eran los toros, el sexo y la diversión. No era alguien de meterse en problemas, no al menos en ninguno que no tuviera que ver con hipotecas, o compras a plazos que dicho sea de paso, bastante complicados son ya.
¿Entonces?, ¿como podía haberse metido en esta situación?.

Consiguió adentrarse entre la maleza, pero por desgracia no pudo escapar, no se esperaba que allí le estuviera esperando aquel que le quería disparar. En el suelo rendido alzo la mirada y se encontró frente a un joven, de no mucho más de veinte años, con una mirada penetrante y un gesto que le desafiaba.
Aquel muchacho era yo.

-Vengo a matarte - Le dije.
Se izo un silencio entre los dos.
-Vengo a matarte tal y como eres, - proseguí- vengo a eliminar de tu vida todo lo negativo que la conforma, vengo a arrancar los hilos que ciegan tus ojos, curar tu irresponsabilidad hacia el mundo... si amigo, vengo a despertarte de tu falso bienestar para que a partir de hoy, de este momento seas por fin libre de espíritu, libre para pensar, para decidir por ti mismo, para negarte si realmente lo deseas y no tragar todo lo que te pongan en la mesa, vengo a matar toda tu codicia, tu egoísmo, a liberarte de esta locura de sociedad que te parasitó el cuerpo y el alma. Yo soy tu agónico sentimiento de malestar que callas cada día para poder seguir viviendo, pero hoy... morirás.

Disparé, disparé sin dudar un solo instante y le arrebaté todo en lo que sostenía su existencia, no vacilé, simplemente repetí lo que muchas otras veces atrás ya había echo.

Él quedo en el suelo, en un charco de sangre, pero de pronto volvió a entrar en si, pestañeo varias veces, se paso la mano que ya no temblaba por la frente y tras un suspiro tranquilizador apago la pantalla del ordenador, abrió la puerta de su casa y el sol baño su cara que mostraba una sonrisa, salió a la calle y por fin, se enfrento al mundo.

jueves, 1 de octubre de 2009

Encuentro pasajero.


Imaginad un rocoso acantilado sobre el Mar de Tetis, a finales del cretácico, por el que sobrevuelan enormes monstruos salidos de alguna historia de ciencia ficción. La espuma salpica las afiladas piedras en las que termina la vertical pendiente, con la fuerza despiadada de las olas que gritan en nombre de los futuros océanos. Como pretendiendo separar con su empuje a más velocidad los continentes que dejarán el mapa terrestre que hoy conocemos.

La temperatura era sofocante, a plena mañana si hubiera existido un termómetro habría marcado cuarenta y siete grados, lo habitual por esa zona en esa época. Las cícadas y los ginkgos estaban ya en decadencia mientras las palmeras comenzaban a adornar el paisaje, y sobre estas dando su sombra, se podía observar el majestuoso vuelo de un Tropeognathus, con su enorme cresta ósea en el extremo de la mandíbula, de forma redondeada, ideal para capturar peces en pleno vuelvo. Y su lindo, casi poético color blanco adornado con lineas negras en su cuello que nacían desde la mancha oscura de su pecho, y terminaban con pequeños toques del color dorado del sol. Este pterosaurio obstentaba desde hacía millones de años el rango del mayor ser vivo volador existente en todo el planeta, pero su reinado se estaba acercando a su fin. Por alguna extraña razón, pocos miles de años después desaparecerían para siempre dejando simplemente sus huesos bajo los sedimentos. Huesos que unos extraños seres surgidos de la evolución del primate encontrarían con el largo pasar del tiempo dejando volar su imaginacion con tan magnifico ser.

En otro lugar no muy lejano, se encontraba un Quetzalcoatlus, precisamente el enorme reptil que comenzaba a reclamar el cielo como suyo; su tamaño, descomunal. Era un macho adulto de once metros de longitud y casi cien kilogramos de peso al que le costaba bastante no solo levantar el vuelo, si no también mantenerlo debido a su peso, viéndose obligado a planear sobre las corrientes para mantenerse en el aire.

Minutos después ambos seres se encontraron, el primero estaba descansando sobre la cornisa del acantilado, el segundo bajo el vuelo y se detuvo a su lado, ambos se miraron durante un instante eterno y los dos comprendieron, sin palabras, sin sonidos, solo una mirada sincera entre las sacudidas del mar golpeando las rocas, bramando contra ellos por robarles las pesca que tanto trabajo le había costado criar. El final de un reinado, el nacimiento de uno nuevo, el final del abuelo, el comienzo del nieto.

El Quetzalcoatlus con trabajo retomo el vuelvo y prosiguió su viaje, Tropeognathus quedo abatido sobre la misma roca. Creedme cuando os digo que desconozco si estos fascinantes animales podían llorar, pero lo cierto es que este lloró amargamente.

martes, 29 de septiembre de 2009

Diario a la locura

Día 4
Ojos blancos, pieles quebradas, gritos desgarradores, bilis regurgitada, inestabilidad, locura, intensidad. Selva urbana de sonidos amargos, de olores malditos, de dientes podridos, de carne infectada, de dolores insoportables y sobretodo de mucha hambre, canibalismo, Apocalipsis.
Miro por la ventana y me arden las entrañas, ¿donde esta el mundo que nos prometieron?, solo veo muerte, lo que en el pasado fueron seres vivos pero ahora no son más que cadáveres que se mantienen erguidos, rigor mortis.

Día 17
Ya no queda comida en mí habitación y esta agónica situación está matándome... Pero aguantaré, resistiré, trincharé los dientes una vez más y lograré que mi sangre no se coagule como la de ellos, no mataré a los pocos seres humanos que aún quedan con vida, aunque deseo con toda mí alma eliminar de este mundo a cuantos cadáveres pueda.
Si es necesario gritaré hasta romper los tímpanos de todo aquel que me pueda oír para así poder sobrevivir, para alejar de mí corazón la violenta angustia que me martiriza cada día.

Día 31
Hoy puede ser mí última noche, necesito comida y no estoy dispuesto a seguir escapando de un destino incansable que me reclama como suyo, pero los muertos están equivocados, si tengo que morir prometo que moriré matando, si me veo obligado, daré muerte a aquellos que no tienen vida. Hoy puede ser mí última noche pero antes de caer seré el buitre carroñero que despedace los cuerpos enfermos de cuantos osen hacerme daño, basta de conflictos en mí mente, basta de autodestrucción, basta de seguir escapando.

Día 67
Hace tiempo que desapareció el hambre de mí lúgubre habitación, hace tiempo que dejé de sufrir, escribo esto mientras mastico la carne cruda y en descomposición de un pequeño no muerto, el sabor es de una textura y aroma complicados de describir, se deshace en mí boca en tiras y cúmulos de células putrefactas que saboreo entre arcadas mientras bajan por mí garganta inflamada. Me viene a la cabeza nuevamente la necesidad de conseguir hilo dental para eliminar de cada una de mis muelas picadas las migajas de toda la mierda que e triturado con ellas en estas últimas semanas.
Por fin vuelvo a tener sueños triviales, totalmente innecesarios, estoy tranquilo.

Día 139
Creo que me estoy volviendo loco, la esquizofrenia me da su irresistible abrazo arrastrándome con ella al mundo de los colores irreales, los personajes inexistentes y la violencia absurda. He matado a cientos, quizás miles de estos seres, me he dado baños de sangre negra, grumosa e increíblemente maloliente. Tengo mi habitación tapizada con la piel arrancada de los que un día fueron seres humanos, he practicado sexo con mis víctimas antes o después de arrebatarles la vida y tengo varias cabezas en cajas de zapatos dentro de mí armario con las que me desahogo cuando me siento falto de cariño.
Esto enfermo, necesito ayuda, estoy solo.

Día 274
Me he amputado la pierna, he tenido que cortarla para llegar a los insectos que corrían por el interior de mis venas, les he obligado a salir. Pero ahora tengo la pierna, o lo que queda de ella totalmente negra y me duele como jamás podríais imaginar. La sombra del fondo de mí habitación dice que voy a morir, por primera vez creo que me dice la verdad y por eso escribo esto a modo de despedida.
Espero que mí diario ayude a quien se lo encuentre y si está en mí misma situación consiga sacarle algo positivo para poder sobrevivir, aquí termina mi viaje a la demencia incontrolada a la que he sido arrastrado Contra mí voluntad.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Cementerio

El cementerio de las ideas que un día rebosaron en las mentes despiertas de los hombres esta atestado de lapidas antiquísimas, corroídas por el tiempo y casi enterradas completamente por la erosión pues las lluvias había arrastrado durante décadas la tierra de las altas montañas hasta el lugar donde las lágrimas de sangre eran habituales en otras épocas, donde yacían los restos de las ilusiones, las esperanzas, las fuerzas y el amor. Hojas secas por doquier caídas de los altos arboles que ahora dominaban el paisaje, tumbas quebradas por el tiempo, llenas de moho y colores mugrientos, letras ya disipadas entre las cicratices del tiempo y ni tan siquiera un solo llanto que las acompañara. Un lugar sombrío, casi blanquecino por la niebla. Triste, silencioso, solitario...

¿Por que ya nadie llora en este lugar?, ¿por que ya nada es enterrado por aquí?, las ideas simplemente se extinguieron para la perpetuidad, es por eso que los cementerios ahora están vacíos, pues no hay nada que enterrar en ellos.

martes, 15 de septiembre de 2009

El fuego purifica


"El fuego purifica" decía aquella canción y hoy la recuerdo, mi mente soñadora fantasea con el grandioso color de las llamas y con cuantiosos elementos de esta sociedad incinerados ante el placer de los jóvenes más radicales, aquellos apodados como "extremistas" o peor aun y por desgracia tan de moda en telediarios y patéticos debates televisivos "antisistemas".

Me maravillaría ante la oportunidad de que me iluminara toda una comisaría en llamas ante la atenta mirada de algún cerdo uniformado, un gran templo de la primera religión que se me pusiera por delante y ver como se derriten las pinturas de esos falsos santos que adornan sus paredes así como a los ultra devotos, fuego al fuego mismo del infierno, al paraíso y a todas las escrituras sagradas.
Quemar por completo un ayuntamiento o el juzgado de cualquier ciudad hasta que no quedara un solo muro en pie ni un ladrillo sobre otro, por su puesto también la sede política de los grandes partidos de nuestro estado con sus emblemas llameantes en su interior, sus humos de falsa dedocracia y sus estupidos carteles electorales, por no olvidar claro esta, eso de habla un día y calla cuatro años..
Una gran plaza de toros llena hasta la bandera de los sádicos que disfrutan con la tortura y la muerte, de los que gritan cuando es derramada la sangre del animal asesinado, el fondo de mas de un estadio de futbol, quemaría a los militares por vocación, mil y una banderas, a Josue el asesino fascista y todos sus camaradas neonazis.
Prendería fuego a los cerebros carentes de inteligencia del ciudadano medio para que el intelecto creciera de las cenizas que ellos mismos hubieran dejado, de la misma manera que los campesinos las utilizan en el campo y la siembra. Quemaría al antidisturbios, al maltratador, a la xenofobia y la homofobia, en definitiva, a todas esas ideas discriminatorias hacía personas con los mismos derechos que tú y yo tenemos a vivir una vida digna.
Calcinaría los barrotes de las prisiones, las leyes que nos quitan la libertad, el palacio real y la maldita corona. Todos los bancos del estado y montañas de dinero para así eliminar las clases sociales, la avaricia y todo lo que esta conlleva.
Incendiaria los colegios e institutos que tan mal educan a nuestros hijos para reinstaurar las escuelas racionalistas y crear una nueva generación de personas justas y consecuentes.
Aria cenizas de todas las armas y sus fabricantes para eliminar por fin las guerras de la tierra, los asesinatos y demás maldades. Las grandes empresas y multinacionales que esclavizan a los niños en el tercer mundo de forma inhumana con el único objetivo de comercializar cosas más baratas o contratar por firmas millonarias a los cuatro deportistas famosos de turno.
Destruiría con las llamas toda la prensa demócrata y políticamente correcta que nos señala con el dedo, acusándonos de delincuentes y radicales por luchar por unas ideas de igualdad y justicia. A muchos de los miembros del brazo armado del estado, ese que tiene como deber utilizar la violencia contra todo lo que se considere oportuno siempre bajo "su" justicia, arderían absolutamente todos los trajes que den privilegios o autoridad.
Daria fuego a las dictaduras sean cuales sean sus colores o banderas, desde las más fascistas a las mas rojas. Reduciría a escombros las grandes farmacéuticas por no dar medicamentes a los países pobres sin no recibir antes la recompensa económica, ofreciendo solo la vida a cambio del sucio dinero.
Inflamaría todos aquellos lugares donde aun exista la pena de muerte, porque nadie tiene derecho a arrebatar una vida, lo mismo ocurriría con la cadena perpetua y los que privan de libertad a tantos inocentes.
Arderían los cerebros de los que se dejan esclavizar o engañar bajo el falso sentimiento de bienestar, del conocido como primer mundo, quemaría su egoísmo, su consumismo arraigado y su ineptitud para vivir como una persona justa y decente con los demás.
Quemaría a todos aquellos que se niegan a reciclar para salvar el mundo de la condena a la que le hemos sometido, los que contaminan concientemente y alteran el medio ambiente, a su vez también arderían los responsables de las grandes fabricas que tantísima polución lanzan a la atmosfera o los cazadores de pieles. Por otro lado, patronos que viven de tí y de mí junto con sus cómplices sindicatos que pactan tus precariedades laborales...

Quemaría todo lo que puedo llegar a considerar dañino para una sociedad realmente hermosa en la que podamos vivir alegremente, parte de mí y mis compañeros incluidos, y finalmente cuando todo estuviera lleno de humo negro, envolviendo por completo la atmosfera terrestre aria a los hombres y mujeres del mundo respirar profundamente hasta dejar el aire totalmente limpio para así poder mirar un verdadero nuevo amanecer, más libre, con menos prejuicios, con mayor libertad y respeto hacía los seres humanos. Con menos autoritarismo, sin distinciones sociales o pueblos enfrentados. Un mundo de mentes más despiertas para pensar por si mismas y no por como los manden los demás directa o indirectamente. Un mundo sin una sola frontera que te impida recorrerlo libremente y en el que no vivas para trabajar si no en el que trabajes para vivir, en el que nadie se llene los bolsillos sin hacer nada gracias a este trabajo y lo puedas ejercer con dignidad.

Lástima de mí y mis sueños radicalizados, lástima de mí por ser un antisistema violento que odia a las buenas personas de esta perfecta sociedad y este grandioso mundo, maravillosos e inmaculado para todos menos para los energúmenos como yo... lástima por esta sociedad podrida que aun me condena sin haberme escuchado, lástima si no has conseguido entender ni compartir aunque sea por un momento este humilde texto.

Sin mas, salud, amor y revolución.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Cuando...

Cuando la inspiración me abandona, cuando me siento vacío por dentro y no soy ni capaz de expresar mis carentes sentimientos sobre el papel. Cuando mis intentos de escritura caen en sacos rotos y ninguno de ellos me agrada en absoluto, cuando ni fuerzas para gritar me quedan en el interior y ni mi amada música termina de llenarme por completo. Cuando recurro al Jazz, cuando intento escapar de todo lo que me rodea buscando algo que muy difícilmente logo encontrar, cuando los días se me pasan como un suspiro y se me van las ganas de todo. Cuando me aburro de seguir caminando en círculos y mis ideas están agotadas, cuando confundo el amor con el odio o cuando la nostalgia me ataca. Cuando no se me ocurre nada que desear y el alcohol ya no me hace efecto, cuando todas mis palabras están contaminadas, cuando solo encuentro la nada absoluta y solo continuo por inercia.
Cuando te echo de menos y mis heridas sangran, cuando destruyo todo lo que toco, cuando quiero matar o morir, cuando se me acaba el papel aun sin tener que escribir, cuando mis huellas no llevan a ninguna parte o cuando desaparezco en el aire. Cuando me convierto en el anti-todo y me crecen alas de ángeles, cuando vomito sobre una bandera mi sangre coagulada. Cuando no entiendo ni comparto, cuando me siento solo aun rodeado, cuando se me escapa una sonrisa, cuando una lectura me atrapa y la vida me escupe a la cara. Cuando veo el negro anarquista, una pared pintada o alguien en pie de guerra, cuando solo entiendo a la libertad y el ave fénix se incinera. Cuando el cine me da placer, cuando se me cierran las puertas, me sorprende la magia o me atosigan viejos fantasmas. Cuando necesito el cuerpo desnudo de una mujer pero tengo mi guitarra, cuando pido auxilio, cuando la tormenta descarga sobre las goteras de mi cama, cuando exagero y nadie me entiende, cuando mis pajas son mentales.
Cuando los dioses del olimpo me observan y cuando el infinito se acaba. Cuando el infierno me espera, cuando respiro, cuando muero, cuando otorgo, cuando echo en falta a los muertos, cuando lloro, cuando sufro, cuando ansío, cuando el rencor carece de sentido, cuando no quiero, cuando olvido, cuando necesito, cuando escucho, tolero... cuando apago... cuando lo dejo.

Cuando soy feliz.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Restos de una civilización

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Miré atentamente los restos de la ciudad que ante mí se levantaba y recordé lo que en otros tiempos había sido una gran urbe repleta de vida contaminada; ahora los árboles crecían entre las piedras que un día formaban los majestuosos edificios. Mis ojos destellaban luz como antorchas, disfrutaban ante cada detalle de aquel lugar inhóspito e intentaban imaginar como fue su fin.

Lo que antes era un gran edificio de oficinas ahora no era más que unas ruinas con un solo muro por el que trepaban hasta el cielo grandes ramas, un santuario de vida alada con nidos por doquier.

Por todas partes corrían animales de todos los tamaños, el pasto ocultaba lo que antes eran carreteras por las que fluían miles de coches, me fijé que de estos solo quedaban algunos hierros oxidados donde ahora vivían insectos y algún mamífero pequeño.

Desde el cielo limpio de nubes, de luces y contaminación me miraba un sol distinto y el viento que soplaba era puro. Respiré un oxígeno como antes nunca hubiera imaginado que existiera, un oxigeno que lleno mis pulmones hasta casi romperme el pecho.

Caminé durante horas y no pude ver una sola vivienda sin que le faltara una pared o a la que no se le hubiera caído el techo. Por fin desde el centro del ayuntamiento había crecido algo verdaderamente hermoso, un interminable eucalipto que dominaba la ciudad desde las alturas.

Rodeado de paz y el silencio de la naturaleza esbocé una sonrisa y recordé que esta no era la única ciudad que había perecido, todo el país, el continente, quizás el mundo entero se encontraba en la misma situación y me dí cuenta que finalmente podía considerarme una persona dichosa, la herida de mí corazón estaba curada y ya no sentía miedo.

-He sobrevivido al ser humano -me dije-, he sobrevivido y tengo la fortuna de poder ver con mis ojos su propia destrucción y los restos de sus cadáveres en formas de escombros. Por fin puedo pasear por estas calles llenas de esperanza y futuro, la perfección me rodea y soy feliz, si, ¡lo soy!. De lo único que siento lástima, de lo que me lleno de arrepentimiento... yo no hice nada para colaborar con el fin del mundo tal y como lo conocía, ¡yo debería haber sido el exterminador del infierno en la tierra!.

Dos lágrimas resbalaron entonces por mis mejillas, después de tanto tiempo volvió mí garganta a emitir un sonido, el del avergonzamiento en un grito desgarrador y lleno de enfermiza angustia.

-Soy igual de culpable que el resto de los hombres, ¡si, lo soy!, soy igual de egoísta y comparto con todos ellos sus mismas carencias, fallos y soy igual de culpable en sus injusticias... jamás las compartí, es cierto, pero nunca luche contra ellas ni cuando sobrepasaron todos los límites. Ahora me doy cuenta que soy la última bacteria que queda sobre la tierra, lo único que impide que esto sea realmente un paraíso.

Mí felicidad ahora era tristeza, en solo un momento mí alma había dejado de volar libre para volver a estar encadenada, esta vez, a la vida. Desee, deseé estar muerto.
Pero no, no moriré -susurré a la madre tierra- soy el último atisbo de una enfermedad, ¡de tu cáncer!, y si, ¡te va a costar eliminarme del mundo!...
Guarde silencio un segundo.
-Yo me acuso de ser el mayor mal de la creación -grité

jueves, 27 de agosto de 2009

¿Quien cree en tí?

"La cuestión no es si creemos o no en dios... la cuestión es si dios cree o no en nosotros, porque si no cree estamos jodidos... y yo creo que no cree, por lo menos en mi no cree... y en ti tampoco".

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¿En quien cree dios?, en mi no cree, y en ti que lees estas líneas estoy convencido que tampoco... como escribía aquel formidable escritor italiano en algún momento del siglo pasado, en esa maravillosa obra, Entre Campesinos: "Los reyes dicen que dios les ha dado el derecho a reinar, y cuando dos reyes se disputan un país, los dos pretenden ser enviados de Dios. Luego Dios da siempre la razón al que tiene más soldados y mejores armas". Al que tiene dinero diría yo, al que tiene poder, y no solo me refiero al poder de las armas...

Nosotros tristes trabajadores, regentores del primer mundo, zombis bajo la esclavitud siempre presente del dinero, del paro, de la policía, de los gobernantes... ¿quien cree en nosotros?, sumisa masa, masa estupida, ciega y engañada, atemorizada, amordazada... tristes de nosotros, triste raza humana (jamás me cansare de decirlo).

Me gustaría decir que yo, al igual que Santa en la escena de la película, creo en ti, que eso es lo importante... pero es una lastima porque yo ya no creo en nadie ni en nada, me habéis robado la esperanza de las personas justas. Triste de mí.

Nadie cree en nadie y todos somos anti-todo, ¿si nosotros mismos no creemos en nosotros quien lo ara en nuestro lugar?... nos hundimos a nosotros mismos cada día un poquito más, egoísmo, falsedad. Triste realidad, realidad... la realidad es que no me importa si dios deja de creer o no en mí, porque lo importante es precisamente lo contrario, que seamos nosotros, el pueblo, los que creamos en nosotros mismos, en nuestras posibilidades, que no cerremos más los ojos, que despertemos de una puta vez joder.

¿Cuando llegara la hora en que la gente se atreva a abrir la mente?, ¿cuando nos cansaremos de ser seres humanos de segunda que morimos cada día en nuestros puestos de trabajo?, ¿cuando diremos basta a la hora de pagar los platos rotos de los grandes banqueros y empresarios en forma de crisis?, ¿que es lo que necesitamos para levantarnos?, ¿que más nos tienen que hacer para tener que moder al amo?, ¿por que solo cuando el pueblo se muere de hambre se atreve a luchar contra los poderosos?, ¿por que somos tan pocos los que no aceptados la pobreza en el mundo y gritamos contra ella?, ¿por que no entendemos que el tercer mundo existe realmente y que son personas que merecen vivir dignamente?, ¿callamos porque nosotros tenemos el privilegio de haber nacido en una parte ligeramente acomodada del mundo?, ¿por que aun con todo esto repudiamos a la gente de esos países pobres que vienen aquí a luchar por sus familias, por un futuro digno?, ¿por que...?

miércoles, 19 de agosto de 2009

Quiero...

Quiero que me ilumine el rostro una aurora boreal en el frío intenso del norte, quiero ver el perfecto manto blanco que solo puedo admirar en una fotografía lejana, quiero sentir la paz en mí alma. Quiero recorrer playas paradisíacas, de finas arenas, aguas cristalinas, mágicos corales, el precioso azul bajo el majestuoso océano. Quiero ver la inmensidad del desierto infinito, las profundas selvas, la sabana y una enorme cascada que salpique mí cara.

Quiero volar alto y contemplar la tierra sobre las nubes, para así poder oír mis pensamientos libres sobre la tiranía de los hombres. Quiero ir mucho más allá, elevarme hasta que la esfera terrestre no sea mas que un una hermosa canica de colores prohibidos, sensuales... Quiero pasear por los cráteres lunares. Quiero ver las vistas desde la montaña más alta de Marte, navegar sobre las tormentas de Júpiter, sentir el mortal frío de plutón y arder muy cerca del sol.

Me maravillare con los colores de las nebulosas más lejanas, y sentiré como mía la del corazón, en Cassiopeia, madre de la diosa del amor. Recorreré galaxias completas entre el polvo de estrellas, observare de cerca la oscura materia y gritare allá donde nadie pueda oírme hasta quedarme sin aire.

Encontrare planetas extrasolares con los que jamás soñé, de radiantes mares, puros, llenos de vida, donde dejare caer mis lagrimas ante tanta belleza, hablare con los ríos y sonreiré a las flores, limpiare bajo un manantial mi cabeza de la putrefacción que la infecta, del odio, del rencor. Volveré a ser el niño que se perdió por las calamidades de la vida, me liberare de los traumas de la niñez y esta vez si, la disfrutare.

Escapare de la condena a la que yo mismo me someto en aquel, mi falso paraíso, sin dioses ni demonios, sin malos pensamientos, sin guerras, sin dinero, sin fronteras, sin banderas, sin malos recuerdos... donde solo quede amor a lo bello de la vida.


Así, por fin, podré cantar aquello de "Feeling good" sin mentir...


Pero mientras tanto me seguiré ahogando en botellas de alcohol, dulce licor que va acabando con mí cuerpo tras cada borrachera, mientras tanto, seguiré siendo un cobarde que se esconde tras falsas excusas, tras sensaciones alteradas, continuaré odiando al maldito mundo en absoluta soledad, seguiré escribiendo ante completos desconocidos, y si... me seguiré creyendo especial.


sábado, 15 de agosto de 2009

El rey y la princesa

Hace mucho tiempo, en un país muy lejano vivía un buen rey con una hija muy hermosa en un gran castillo situado en un exuberante valle, con más de un millón de flores y un lago de aguas cristalinas donde nadaban miles de pececillos de colores. El rey era muy feliz en su querido reino con su adorable familia, el sol iluminaba cada mañana los rostros sonrientes de todos sus sirvientes y pensaba ya con su avanzada edad que nada podría ir mal, que dejaría todo bien atado a la hora de su muerte.

Sin embargo una mañana su joven esposa enfermó y callo en cama dos semanas completas antes de sucumbir y dejar la vida para ir al reino de los cielos. Para colmo de males, su hija rompió los lazos prematrimoniales que tenía con el príncipe vecino impidiendo de esta forma una importante alianza entre naciones que hubiera traído muchísima prosperidad a todos cuantos Vivian bajo el mandato del rey.

Tuvo entonces el rey, que contraer matrimonio muy a su pesar con una joven princesa de otra nación para establecer unas buenas rutas comerciales y que así no decayera el bienestar de su castillo.

La nueva reina era una hermosa chica que contaba con apenas unos años mas que la hija de nuestro rey, esta última como era la heredera natural de todos los bienes conocidos, era muy envidiada y temida por su nueva madrastra, era tal el temor de esta a perderlo todo que casi rozando la locura envío a unos hombres del pueblo que solían regentar tugurios de mala fama a matarla, pero ellos en lugar de acabar con su vida y tras violarla, decidieron que sería más rentable obligarla a prostituirse en una casa de citas de la capital, tapándola eso si, el rostro con una mascara de cuero para que así nadie la reconociera.

El viejo rey callo en un profunda depresión, perdida su esposa y ahora su hija no tenía nada por lo que vivir, de un día para otro comenzó a tratar mal a sus sirvientes, exigió más impuestos a los campesinos y fue mucho más duro con los ladronzuelos de los barrios pobres pues con las torturas, junto a las ejecuciones hacían que el rey ahogara sus penas y su resentimiento contra el mundo que tan mal lo había tratado. Destruida su buena fama con una rapidez nunca vista, ahora era conocido como el tenebroso, aquel que hacía llamar a las prostitutas a palacio para fornicar violentamente y golpearlas, llegando en alguna ocasión a matar a alguna joven de mala la vida, sin embargo de entre todas, se encariño sin darse cuenta por una chica de cuerpo perfecto, sinuosas curvas a la que ocultaba su rostro una mascara de cuero, era a la única a la que no golpeaba y trataba con cariño cuando utilizaba su cuerpo para satisfacer sus lascivos deseos.

En el pueblo los hombres cansados de pagar los altos impuestos, artos de que les mataran a sus hijos por robar trozos de pan o incluso por la escasez de señoritas de compañía se organizaron y decidieron que el límite que había sobrepasado el rey era ya más que suficiente, asaltaron y prendieron fuego al castillo matando a todos los que en su interior se encontraban. Tuvo suerte el rey, pues se encontraba en ese momento junto a su delicada rosa, sobre una cama de seda en la casa de un duque muy amigo de la familia.

Cuando la joven vio que su madrastra había muerto, una noche se retiro la mascara y confeso al viejo quien era, el rey se dio cuenta que esa joven era su propia hija y la obligo a casarse con el, sin saber eso si, que la noche de bodas, un pajarillo que todo lo había observado entraría por la ventana de su habitación y le arrancaría los ojos a picotazos, transformándose posteriormente en la difunta reina, la cual cuidaría no solo del reino si no también de la joven hasta que todo, esta vez si, estuviera bien atado.

El rey fue encerrado en una habitación tapiada de su castillo donde nunca mas vería la luz del sol hasta su muerte.

NOTA: Cuento inspirado en los Hermanos Grimms

martes, 11 de agosto de 2009

Apología de la violencia


Se acerca el momento, un día que debe estar señalado en todos los calendarios de las mentes libres, de las mentes despiertas, de las mentes desengañadas, de las mentes luchadoras... 14 de Septiembre, Madrid, disturbios, venganza... continuar la lucha en homenaje a nuestro hermano caído, demostrar nuestra fuerza, la solidaridad, el "ni olvido ni perdón".

Hoy quiero hacer apología de la violencia, pues violencia es el único lenguaje que un gran sector de esta sociedad entiende, desde los poderosos que hablan con extrañas palabras en los edificios estatales (mientras en las calles tienen sus legales brazos armados con la "justicia" de su lado) hasta los cachorros neonazis que si, también llenan sus ejércitos y deben pagar por todos los asesinatos cometidos con sus propias vidas.

Al ciudadano medio, adoctrinado por los medios burgueses y fascistas, los telediarios, la prensa escrita, siempre parcial y acusadora de todo lo que no defienda este sistema injusto y desigual solo puedo decirle ante tal atrevimiento por mi parte que... Cuando su espíritu se convierta en un espíritu inquebrantable, cuando su odio crezca de tal forma que sea su mayor sentimiento, cuando sus ideas tomen por completo el rumbo de su vida, cuando el vacío de su personalidad no sea mas que un amargo recuerdo, cuando sus gritos sean gritos con sentido, cuando sus miedos dejen de ser miedos y se transformen en ganas de luchar, solo entonces, podrán comprender la ira y mí apología de la violencia.

Cuando en tú futuro tengas una esperanza y no un sueño, cuando veas que la libertad es no estar condenado a vender tú esfuerzo de trabajo a un patrón, cuando ningún fantasma consiga engañarte con falacias y falsas promesas, cuando sientas las injusticias de este mundo en tus carnes, cuando entiendas que África es real y no esta tan lejos como lo pintan... solo entonces podrás comprender la ira y mí apología de la violencia.

Cuando las palabras caen en oídos rotos... cuando un militar neonazi asesina a un chaval de 16 años por protestar contra el racismo... cuanto te maten a un hermano...

El 14 de septiembre todos debemos de estar en esa calle, ese día Madrid debe de arder, los perros al servicio del estado una vez mas protegerán a un cachorro neonazi, militar y asesino, y si se interponen entre el y nosotros tendremos una vez más que luchar, tendremos una vez más que protagonizar todos los telediarios de este sucio estado, por que el mejor homenaje es continuar la lucha, por que el estaría ahí si hubiéramos sido uno de nosotros los caídos, porque se me rompe el alma cada vez que lo recuerdo... aunque nunca lo conocí.

Carlos hermano, nosotros no olvidamos.


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viernes, 7 de agosto de 2009

Más allá de mí horizonte

Respiro profundamente dejando salir muy despacio el oxígeno por mí nariz mientras calmo los recuerdos que martillean incesantemente mí cabeza.
Escucho la música crust que entra directamente a mí cerebro al mismo tiempo que levanto la mirada al claro cielo, azul veraniego, libre de nubes, casi infinito que me observa.
Noto como la melodía se funde con mí alma, mi respiración con el calido verano que abraza mí piel quemada creando un clima espiritual, casi mágico.

Dejo que este cúmulo de sensaciones vuelen libre entre las corrientes que llegan desde poniente, junto el cantar de los pájaros del ocaso, para poder romper las cadenas que me atormentan, para poder alzar la mirada más allá de mi propio horizonte.

Y allí, en ese distante lugar me veo sin mirar atrás, junto a nuevos objetivos que cumplir y por los que luchar, recuperándome gracias a mis ideas, mi fe, la utopía. Me veo una vez más escribiendo pensamientos, los de un anarquista, que hasta la tumba llevare, me veo rasgando guitarras y partiéndome la garganta frente a un micro. Me veo también rodeado por los míos, los que en su momento creí que se habían marchado pero realmente estaban ahí y aparecieron en los momentos malos, esos que están en mi corazón y son de verdad mis hermanos. Vi nuevas amistades y porque no, nuevos amores... Esperanza, ganar de luchar, de crear y también de derruir, de amar y odiar.

Termina la canción y vuelvo a respirar profundamente, me incorporo con decisión y acepto la realidad en la que me encuentro pero ahora con esas ganas de tirar hacia delante que me han faltado mucho tiempo, ni todo es tan horrible, ni nada es verdaderamente bueno, todo tiene un sabor agrio al que me e acostumbrado y que con el tiempo conseguiré, que se vaya adulzando.

sábado, 1 de agosto de 2009

Una visión extrema



Nadie recordaba una tormenta tan dura como la que descargaba aquella noche, los rayos iluminaban las montañas mas altas de aquella meseta a varios miles de metros de altura, el pico mas alto, era apenas igual de ancho que el castillo que sobre el se ubicaba, los truenos conseguían hacer creer que los vidrios de las ventanas se fueran a romper en mil pedazos y el viento silbaba tan fuerte que hubiera asustado al más valeroso de los caballeros.

Como es de costumbre en estas historias, en la mas altas de las torres, sobre el edificio central del majestuoso castillo se encontraba aquel del que trata esta historia, el único habitante de este lugar inaccesible en la cima mas alta de toda la nación. La mas grande y hermosa así como tétrica obra levantada por la mano del hombre no solo en este reino, si no en todos los reinos conocidos y por conocer.

Dentro de la torre, la oscuridad reinaba ante un hombre en estado de lenta agonía, oscuridad que solo se veía quebrantada por la luz de aquellos rayos que entraban por la pequeña ventana circular que tenia la habitación, llena de mugre, ratas y moho.

El hombre, se encontraba en un estado Deplorable, mas sucio que el mas pobre de los mendigos, no le quedaba un solo incisivo, canino o molar en la boca, vestido con harapos en lugar de ropas y tirado sobre una cama putrefacta llena de vómitos, orinas y defecaciones que había acumulado durante semanas enteras. De su boca solo salía pequeños alaridos de horror, angustia o dolor, no sabría exactamente decir de que se trataba.

La soledad que había albergado su corazón finalmente domino su realidad y era solo por esto que no tenia a nadie desde hacia muchísimo tiempo a su lado, ahora el daría todas sus posesiones por sentir el sentimiento de alguien hacia su persona, no necesariamente Necesitaba amor o sentirse querido, le bastaría con ser odiado o despreciado... Sin sueños ni esperanzas vivió toda su vida, sin ideas ni ambiciones, jamás lucho por nada pues todo lo tenia, o eso creyó siempre, ahora simplemente tenia eso, la nada, el vacío completo.

En un estado casi catatónico y de psicosis, ni el sentimiento de arrepentimiento su cerebro podía procesar con una lucidez básica, deplorable ser humano, restos de lo que un día fue un joven robusto y que se condeno a si mismo sin darse cuenta durante muchísimo tiempo.

Ahora en aquella Lúgubre habitación de su corazón solo tenia un alma podrida por el tiempo y la sin razón, su interior lleno de mierda, el vacío y la locura producida por una sociedad diabólica y voraz que destruye a todo ser vivo que se deja dominar, cuando simplemente todo se ha venido abajo, incluso los sueños y esperanzas nunca deseados.

En su propia tormenta interior, sin ilusiones de futuro, en el castillo que todos tenemos en el fondo de nuestro ser y que gobernamos como reyes místicos ya no quedaba nada, tan solo lagrimas y lamentos, una visión extrema del interior del ser humano normal.

martes, 28 de julio de 2009

Rey de los cielos

Sobrevuela acechante dejando caer sobre la árida tierra su sombra oscura, inquietante junto al batir de sus alas y los estridentes sonidos de su garganta. Buscando alguna presa a la que arrebatarle la vida, el tesoro liquido rojo de sus venas, para así eliminar poco a poco el alma de la mismísima tierra.

Los ojos negros observan a sus víctimas e intentan elegir aquella propicia para mantenerlo vivo, pues solo con la muerte subsiste. Tiene el poder suficiente, heredado de los genes de sus antepasados para gobernar desde las alturas y es su vez su deber entregárselo a sus descendientes, polluelos que esperan en el nido hambrientos de carne muerta.

Dios así lo quiso y así será siempre, desde la primera creación hasta el final de los tiempos, ninguna de sus cientos de presas podrán jamás hacer nada contra esta criatura superior, poseedora desde la cuna de un deber incuestionable, asesina por naturaleza, criminal como ella sola.

De nada vale implorarle por el derecho a la vida misma, una vida libre del terrible miedo que ha creado bajo su reinado desde los cielos, cielos que conquistó en épocas antiquísimas y que generación tras generación han dominado.

El rey de los cielos, el león del aire, el cocodrílo del río... ¿osaría acaso un búfalo plantarle cara a un león?

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Atención... silencio... aun suena el eco... El pueblo vencido jamás estuvo unido.

sábado, 25 de julio de 2009

Mundo Negro

En el mundo de los mudos, de los ciegos, de la mentira, la ignorancia, la sodomía, el odio, el vacío, la infelicidad, la voracidad, el consumismo, el rencor, la avaricia, el narcisismo, el autoengaño, la conformidad... En el mundo de los finales infelices, los finales con la muerte en vida.

En el mundo de la oscuridad absoluta malvivo yo... malvivo rodeado por seres sin personalidad, adoctrinados cual basura en vertederos de ideas falsas, de estéticas autoimpuestas, de drogas, escapadas mentales por sustancias sucias, vivo en el absurdo infinito a la espera de una ilusión que me de ganas de sobrevivir un día mas, de luchar por un futuro negro en el que no creo.

Hace tiempo que deje de soñar con la felicidad, la realidad me a echo despertar a base de golpe tras golpe, de esos que no dejan heridas, de los que de verdad hacen daño, de los que lastiman. Decepción tras decepción me a mostrado la real condición humana, y cada día contemplo con mas cariño el asco vomitivo que Grenuelle sentía por las personas de la vieja Paris pútrida, reflejo mismo de la también putrefacta sociedad que soporto mientras me quemo cada segundo de mi jodida existencia.

Tocando tan a menudo el fondo del pozo que allí mi presencia es continua, como una psicofonía perpetua, mi verdadero hábitat. Entre las miserias de mi vida, mi penosas vivencias, mis alcoholimetras noches, entre mis falsas sonrisas, la gente que me rodea, las llamadas de auxilio no escuchadas, entre la desesperación por salir del negro y profundo agujero solo veo una silueta lejana de la persona destinada a liberarme de la locura, la autodestrucción, el violento destino, solo una, oscura y distante figura que me llama incesantemente, solo una que no distingo exactamente.

Una silueta y un susurro triste, agónico... un susurro saliente de mi garganta rota de los gritos lanzados a todos los habitantes de la tierra, victima de mi odio infinito y mi rencor eternizado, de mis cuantiosas enfermedades mentales que van tomando mi alma por completo sumiéndolas en la pasividad, retrasando la velocidad a la que mi corazón bombea la sangre que me ahoga.

Creo que se acerca el fin de la mentira, el comienzo de la verdad y quiero tomar la mano de esa silueta para llevarla con migo, quiero ser libre de mi mismo y cuantos me rodean, quiero respirar oxigeno de verdad por primera vez en mi vida, quiero desengañarme completamente, quiero saber hasta el punto que mi odio puede crecer y hacerme vencer tantísima frustración, pero antes necesito saber quien se esconde tras esa figura, necesito saberlo como la propia libertad suprema... ¿eres tu?